BIENVENIDOS....
"SEÑOR, enséñame lo que tengo que enseñar. Enséñame lo que aún tengo que aprender. Enséñame el conocimiento de tu voluntad y la sabiduría para ponerla en práctica." (San Agustín, Confesiones 13, 1)...
La finalidad de este Blogger es informar y compartir con estudiantes y todos en general aspectos educativos...
No grites, no ofendas,
no juzgues, no humilles,
no indispongas, sé noble.
Sé grande, se integro,
sé sincero, sé humilde...
¡Sé líder!.
Los gritos son señal de debilidad,
La humillación es señal de pobreza,
La calumnia es señal de indiferencia,
de bajes y envidia.
La agresividad es falta de nobleza,
Y señal de inseguridad.
El verdadero liderazgo o éxito se obtiene cuando...
se es íntegro, humilde, sincero, equitativo, leal y ético…
Nunca te detengas !!
Siempre ten presente que la piel se arruga, el pelo se vuelve blanco,
Los días se convierten en años...
Pero lo importante no cambia; tu fuerza y tu convicción no tienen edad.
Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña.
Detrás de cada línea de llegada, hay una de partida.
Detrás de cada logro, hay otro desafío.
Mientras estés viva, siéntete viva.
Si extrañas lo que hacías, vuelve a hacerlo.
No vivas de fotos amarillas...
Sigue aunque todos esperen que abandones.
No dejes que se oxide el hierro que hay en ti.
Haz que en vez de lástima, te tengan respeto.
Cuando por los años no puedas correr, trota.
Cuando no puedas trotar, camina.
Cuando no puedas caminar, usa el bastón. ¡¡¡ Pero nunca te detengas !!!
La familia siempre ha sido y es, el principal pilar de la sociedad. Es el lugar donde los miembros nacen, aprenden, se educan y desarrollan. Debe ser refugio, orgullo y alegría de todos sus miembros. Cuando la familia tiene problemas, alegrías o tristezas internas, repercuten en todos los familiares, sufriéndolos o disfrutándolos, debido a su total interrelación.
Todas las legislaciones del mundo, tienen que tener leyes, que protejan el concepto de la familiar y facilitar lo más posible su unión y continuidad. La familia se convierte en un castillo, que además de servir de refugio de sus componentes, estos tienen que defenderla a ultranza, de todos los ataques que le hagan. No pueden permitir que lo dañino pase sus puertas. Todos tienen que formar un solo cuerpo, para defender su propia vida presente y futura.
IMPORTANCIA DE LA FAMILIA EN LA EDUCACIÓN EN VALORES
La transmisión de valores y la cultura
La familia va a ser el primer elemento de transmisión de los valores de nuestra cultura y los principios éticos de los padres van a ser la base de la socialización del niño en una cultura determinada con unas determinadas costumbres y con un determinado bagaje cultural que, nuestra especie ha ido acumulando y transmitiendo de generación en generación.
LA FAMILIA: PRIMERA ESCUELA
La función educativa de la familia ha sido objeto de mucho interés para la psicología y la pedagogía general y, especialmente, para los que se ocupan de la educación y el desarrollo del niño en los seis primeros años de vida.
La especificidad de la influencia familiar en la educación infantil está dada porque la familia influye, desde muy temprano en el desarrollo social, físico, intelectual y moral de su descendencia, todo lo cual se produce sobre una base emocional muy fuerte.
La familia es la primera escuela del hombre y son los padres los primeros educadores de sus hijos.
La comunicación afectiva que en esa primera etapa de la vida se establece ha de perdurar porque ese sello de afecto marcará de los niños que, en su hogar, aprenderán, quienes son, que pueden y que no pueden hacer, aprenderán a respetar a los adultos, a cuidar el orden, a ser aseados, a jugar con sus hermanitos, pero, además, aprenderán otras cuestiones relacionadas con el lugar donde nacieron, con su historia y sus símbolos patrios.
LA FAMILIA Y LA FORMACIÓN DE HÁBITOS DE VIDA.
Educar correctamente al niño exige que, desde muy temprana edad se le enseñen ciertas normas y hábitos de vida que garanticen tanto su salud física y mental como su ajuste social.
El niño, en cada una de las etapas de su vida, debe comportarse de una manera adecuada, complementar todo aquello que se espera de él, pero, para que así sea, es indispensable sentar previamente ciertas bases de organización de la vida familiar que le permitan tener las condiciones mínimas para lograr un desarrollo físico y psíquico adecuado.
Para que el niño adquiera las normas y hábitos necesarios es indispensable que los padres organicen su vida, es decir, que le establezcan un horario de vida. Si se desea que el niño forme un hábito, primeramente hay que mostrarle cómo debe actuar. Además, es fundamental ser persistente, constante y tener la suficiente paciencia para no decaer en el logro de este propósito.
Los primeros hábitos a formar son, indiscutiblemente, aquellos que están directamente relacionados con las necesidades básicas del niño, como son: la alimentación, el sueño, el aseo, la eliminación, etcétera. Estos hábitos tan necesarios se crean a una hora fija para condicionar el organismo.
Hay que tener en cuenta que el principal objetivo que los niños logren los hábitos es que adquiera responsabilidad ante las tareas, lo que le posibilitará desempeñarlas cabalmente como escolar, en un futuro.
La familia y la formación de hábitos sociales en el niño.
Todos quieren que sus hijos sean aceptados por sus compañeros, sean capaces y agradables, lo que les posibilite poder establecer relaciones sociales armónicas con sus semejantes. De ahí, lo importante que resulta enseñar al niño los hábitos sociales indispensables desde los primeros años.
La conducta social que manifiestan los niños, está estrechamente influida por las normas de conducta que se practiquen en el hogar.
Es en el colectivo familiar, donde se deben aprender y practicar los hábitos y normas positivas de convivencia social. Esto es posible a través de las relaciones que se establecen entre sus miembros. Son las relaciones familiares basadas en el amor y respeto mutuos las que ayudan a formar los hábitos sociales.
Dentro del hogar hay que utilizar expresiones adecuadas, amables con los niños, tales como: “hazme el favor”, “muchas gracias”, “si fueras tan amable”, entre otros., que facilitan la armonía familiar y lo educan en la gentileza y cortesía.
“La familia está llamada a ser templo, o sea, casa de oración: una oración sencilla, llena de esfuerzo y ternura. Una oración que se hace vida, para que toda la vida se convierta en oración”
Había una vez un conejo muy hacendoso y responsable. Vivía en un bosque, y se preocupaba de mantenerlo todo muy limpio. Gracias a su trabajo, todo estaba cuidado: el agua estaba limpia, no había basura por el suelo…
Pero un día las cosas cambiaron, empezó a llegar gente al bosque y a ensuciarlo todo, todo su trabajo se venía al traste. El conejo no aguantó más y se puso a llorar.
Entonces pasó su amigo el venado, y le preguntó:
¿Qué te pasa, amigo?
Estoy triste porque la gente no quiere mantener limpio el bosque.‐ Respondió el conejo.
El venado intentó consolar a su amigo:
No estés triste, ¡yo te ayudaré a limpiar el bosque!. Tengo una idea. Ven mañana aquí mismo a las 9 de la mañana.
Al día siguiente, el conejito estaba ansioso por averiguar que se traía entre manos su amigo el venado. Se levantó muy temprano y llegó media hora antes. El venado llegó a la horaconvenida.
¡Hola! – dijo alegre. Comencemos a trabajar. ¿Ves estas tablas que preparé?
Sí – respondió el conejo
Muy bien, haremos carteles sobre ellas, para que, los hombres cumplan con ciertas normas en el bosque y así cuiden el medio ambiente.
El conejo y el venado trabajaron en equipo y durante mucho tiempo. Cuando estuvieron listos los carteles, los colgaron en los árboles y alegres se fueron a descansar. El conejo a su madriguera y el venado bosque a dentro.
Mientras los dos animales descansaban, unos hombres vieron los carteles, los arrancaron y dijeron:
¿Para qué cuidar y respetar la naturaleza?
Al día siguiente, el conejo se despertó y corrió al bosque. Cuál fue su sorpresa cuando se encontró todos los carteles tirados en el suelo. Se puso muy triste y con los ojos llorosos exclamó:
¡ Para qué cuidar la naturaleza, si todos la destruyen!
Unos niños que pasaban por allí en ese momento, oyeron lo que el conejo decía y le contestaron:
Tenemos que cuidar la naturaleza, porque es el lugar dónde vivimos. Todos nosotros vivimos en la Tierra.
El conejo se quedó pensativo y después de unos minutos, volvió a colgar los carteles. En ellos ponía: